Aspectos institucionales

El acceso de la población a los servicios financieros básicos forma parte de los derechos individuales en una sociedad avanzada. La experiencia internacional pone de manifiesto el considerable riesgo de que determinados colectivos queden en la práctica excluidos de los servicios financieros en economías altamente desarrolladas. Descartado, pues, el automatismo de la inclusión financiera, se hace preciso contar con el concurso de entidades con orientación social que contrarresten dicho fallo del mercado.

El carácter social ha constituido un rasgo consustancial a la naturaleza de las Cajas de Ahorros, lo que explica que su función objetivo haya estado formada tradicionalmente por un esquema dual, compatibilizando el componente económico o puramente empresarial con el componente social. Este último se ha venido manifestando en diferentes planos, entre los que cabe destacar la contribución al desarrollo económico y social de su ámbito territorial de actuación, y la reducción del fenómeno de la exclusión financiera.

Adaptándose a las circunstancias económicas y sociales de cada tiempo, a lo largo de su más que centenaria historia, el Monte de Piedad de Unicaja ha venido actuando en pro de los objetivos expresados, contribuyendo a la reducción del fenómeno de la exclusión financiera, al permitir el acceso de colectivos vulnerables y menos favorecidos al primer peldaño del sistema financiero formal. Con la transformación de Unicaja en Fundación Bancaria, el Monte de Piedad se ha convertido en uno de los tres ámbitos funcionales de la misma.

Actualmente, la Fundación Bancaria Unicaja dispone de oficinas de su Monte de Piedad en Almería (Plaza del Monte, nº 26), Cádiz (Calle Jesús de la Paz, nº 2) y Málaga (Plaza de San Francisco, nº 8).

El objetivo fundamental del Monte de Piedad de la Fundación Bancaria Unicaja es, en el ejercicio de su función social, contribuir a facilitar el acceso al crédito y evitar así la exclusión financiera.

La actividad del Monte de Piedad de la Fundación Bancaria Unicaja se centra en la concesión de préstamos con garantía prendaria (préstamos pignoraticios) de cualquier bien mueble de lícito comercio (joyas, piezas de oro, diamantes o perlas, por lo habitual), con la aplicación de tipos de interés preferenciales. Los préstamos son de duración anual y admiten un máximo de dos renovaciones.